António Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas, ha encabezado una importante cumbre en Ginebra con un contundente mensaje: la necesidad imperativa de una gobernanza global para la Inteligencia Artificial. En el marco del Diálogo Global sobre la Gobernanza de la IA, celebrado entre el 6 y el 7 de julio de 2026, Guterres manifestó su preocupación por la rápida evolución de los chips de IA, que, aunque diseñados inicialmente para uso civil, están migrando cada vez más al campo de batalla, donde los "robots asesinos" ya son una realidad.
El líder de la ONU subrayó que la tecnología de IA avanza a un ritmo mucho mayor que los marcos regulatorios, lo que plantea riesgos significativos. Hizo hincapié en la necesidad de garantizar una mayor accesibilidad a esta tecnología revolucionaria para miles de millones de personas que actualmente no tienen acceso a ella, y recalcó que cualquier acuerdo futuro debe ser "digno de confianza global" y priorizar la seguridad, especialmente la de los niños, frente a la manipulación y el abuso generados digitalmente.
La presidenta de la Asamblea General, Annalena Baerbock, apoyó el llamamiento, señalando el "lado siniestro" de la IA, con informes alarmantes que indican que el 99% de los deepfakes son de naturaleza sexual y que el 96% de ellos se dirigen a mujeres y niñas. Además de la seguridad y los derechos humanos, Guterres insistió en la importancia de la transparencia, solicitando que todas las grandes empresas de IA midan y divulguen públicamente la huella de carbono, agua y tierra de sus sistemas, y se comprometan a alimentar todos los centros de datos con energía renovable para 2030.
El Panel Científico Internacional Independiente sobre Inteligencia Artificial de la ONU, compuesto por 40 expertos, había publicado su primer informe el 1 de julio, advirtiendo que la IA podría "causar daños catastróficos, ya sea por sí misma o debido a usuarios malintencionados", y que la tecnología está "superando tanto la comprensión científica como la capacidad de los gobiernos para adaptarse". El co-presidente del panel, Yoshua Bengio, enfatizó que no hay indicios de que la velocidad de desarrollo de la IA vaya a disminuir.
Este diálogo global subraya la creciente urgencia de establecer barandales universales para la IA. La ONU busca que los gobiernos, las empresas tecnológicas, los académicos y la sociedad civil colaboren para regular una tecnología que, si bien ofrece beneficios transformadores para la humanidad, también introduce nuevos peligros que requieren una atención inmediata y coordinada para proteger a las sociedades y asegurar un futuro digital equitativo y seguro.