Raymond Gillis ha presentado una petición de reglamentación ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) solicitando la adopción de nuevas normas que obliguen a las empresas públicas a divulgar información detallada sobre sus datos de cómputo de inteligencia artificial (IA). Esta iniciativa, fechada el 9 de julio de 2026, surge de la creciente necesidad de los inversores de comprender mejor el valor y los riesgos asociados a la infraestructura de IA de las compañías.
La tesis central de la petición es que los inversores carecen de datos suficientes para juzgar adecuadamente si las empresas que utilizan significativamente la IA están contabilizando correctamente la posible rápida obsolescencia de su infraestructura de IA, incluyendo "servidores de IA, aceleradores y centros de datos". Gillis argumenta que, si bien los estados financieros existentes reconocen propiedades y equipos, gastos de capital y depreciación, no permiten determinar la edad, composición tecnológica, valor contable restante, utilización o productividad económica de los activos materiales de cómputo de IA.
La divulgación propuesta se centraría en la obsolescencia y la forma en que la infraestructura de IA se contabiliza en los estados financieros. Gillis pide una "divulgación suplementaria estandarizada" que incluya categorías como el envejecimiento de los activos por antigüedad de servicio, las clases de aceleradores o servidores materiales (a un nivel no propietario), los valores contables brutos y netos, la vida útil estimada y restante, la sensibilidad a la depreciación, la utilización, las jubilaciones, la depreciación acelerada y los deterioros, y la contribución operativa y el rendimiento económico del cómputo de IA.
Estas divulgaciones, según la petición, serían fundamentales para ayudar a los inversores a evaluar el valor y el riesgo de los activos de cómputo de IA. Por ejemplo, la información sobre el envejecimiento de los activos podría ser útil para evaluar el valor contable y la vida útil restante de estos activos de rápido deterioro. La propuesta no exige la revelación de información propietaria, sino que busca un equilibrio entre la necesidad de transparencia para los inversores y la protección de los secretos comerciales de las empresas.
Esta petición marca un paso importante hacia una mayor transparencia en la contabilidad de la infraestructura de IA, reflejando el creciente impacto de esta tecnología en el valor empresarial y la preocupación por la forma en que se gestionan sus activos. Si la SEC decide adoptar estas reglas, podría establecer un nuevo estándar para la divulgación corporativa en la era de la inteligencia artificial, permitiendo a los inversores tomar decisiones más informadas sobre las empresas con una fuerte inversión en IA.