El pasado 25 de julio de 2026, OpenAI, uno de los líderes en inteligencia artificial, sufrió una interrupción generalizada de sus servicios. La caída afectó a plataformas clave como ChatGPT, Codex y su API, dejando a usuarios de todo el mundo sin acceso o experimentando errores 503. Este incidente marcó la cuarta interrupción significativa en un período de apenas una semana, generando preocupación sobre la estabilidad de la infraestructura de IA a gran escala.
Según reportes internos y de usuarios, el error "biscuitbakerservicemecircuit_open" sugiere que los mecanismos de protección de OpenAI, conocidos como "circuit breakers", se activaron para prevenir fallos mayores. Si bien estos sistemas son cruciales para mantener la resiliencia de los servicios, su activación durante períodos de alta demanda o problemas técnicos puede resultar en el bloqueo de tráfico legítimo, provocando caídas temporales del servicio.
La página de estado de OpenAI confirmó tasas de error elevadas desde la mañana del sábado 25 de julio. Los usuarios informaron desde imposibilidad de cargar chats y acceder a su historial hasta fallos en la ejecución de llamadas a la API. La problemática se extendió globalmente, con reportes provenientes de diversas regiones, incluyendo Estados Unidos, India y Australia.
Este tipo de incidentes subraya la creciente dependencia de empresas y desarrolladores en la infraestructura de IA de OpenAI. Cada minuto de inactividad puede traducirse en pérdidas económicas, frustración de usuarios y el incumplimiento de acuerdos de nivel de servicio (SLAs), especialmente para startups que construyen sus productos sobre estas plataformas.
La frecuencia de estas interrupciones plantea interrogantes sobre la madurez operativa de la infraestructura de IA a escala global y la necesidad de estrategias de resiliencia más robustas tanto por parte de los proveedores como de los usuarios de estas tecnologías críticas.