La Ley de IA de la Unión Europea, un marco regulatorio pionero a nivel mundial, ha recibido importantes enmiendas que se hicieron públicas el 31 de agosto de 2026. Este resumen destaca que la normativa busca garantizar que los sistemas de IA utilizados en la UE sean seguros, transparentes y éticos.
La piedra angular de la Ley es su clasificación de riesgos: inaceptable, alto, limitado y mínimo. Los sistemas de "riesgo inaceptable" están prohibidos. Los de "alto riesgo" enfrentan obligaciones estrictas antes de su comercialización. Se han añadido clarificaciones sobre los modelos de IA de propósito general (GPAI), exigiendo documentación técnica detallada sobre sus procesos de entrenamiento.